Los Reyes Magos de Tartessos

Andalucía por descubrir

Las últimas curvas del Guadalquivir

  • Los Reyes Magos no vinieron de Oriente sino de Occidente, del triángulo fluvial que forman las provincias de Sevilla, Cádiz y Huelva.

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Entorno del Guadalquivir.

Manuel Mateo Pérez Andalucía……….Actualizado Miércoles, 8 de enero de 2014 – 19:05h.

Antes de renunciar a su apostolado, uno de los más reconocidos teólogos de la Iglesia católica, dio la vuelta a la tradición cristiana al asegurar que el oro, el incienso y la mirra que los reyes regalaron al recién nacido en aquel humilde pesebre a las afueras de la ciudad judía, no venían de lejanos reinos adscritos a la fabulación sino de tierras andaluzas, allí donde se amansan las aguas del río Guadalquivir y las tierras son llanas, bajas, no hay sombras y el sol cae con pesadez, como en los desiertos que aguardan al sur, algunos cientos de kilómetros saltando el océano.

La memoria oculta


Sanlúcar.

De haber sido cierta su existencia, Tartessos debió de ser una civilización efímera. Hoy las aguas ocultan su memoria. Los brazos del río se multiplican Sevilla abajo y el Guadalquivir se convierte en ría. Los humores del Atlántico trepan tierra adentro, las mareas marcan el ciclo de los riegos y en los meses de lluvia las aves que anidan durante el invierno peninsular en las cálidas cornisas norteafricanas regresan a Andalucía para poblar lucios y esteros.

En la actualidad, aquella cultura que algunos ensoñadores cronistas vincularon con el mito de la Atlántida, es hoy un ancho y plano territorio de marismas, silencioso y solo, por cuyo centro discurre el brazo principal del río que dibuja meandros, y a un lado y a otro decenas de brazos más pequeños que se internan entre las tierras a modo de canales inundando infinitas superficies donde germinan arrozales y otros cultivos necesitados de agua dulce.

La marisma deshabitada

La marisma es un territorio deshabitado. Los pueblos bordean la llanura. Por la parte de Sevilla se extiende sobre un altozano Lebrija que tiene un campanario barroco que ejerce de faro de la comarca y que está consagrado a Nuestra Señora de la Oliva.Más al sur comienza Cádiz y frente a los campos de cereal se levanta Trebujena que es blanca como la mayoría de los pueblos de esta Andalucía Baja, con plazoletas donde crecen gráciles palmeras y casonas donde las rejas decoran las ventanas que dan al bullicio de la calle. Al otro lado del río está Isla Mayor, un poblado agrícola humedecido por los brazos del Guadalquivir. La llanura se extiende hasta los límites con Huelva, de donde parten las rayas ficticias que unen y separan las comarcas de El Condado y el Andévalo.

Las puertas de Doñana


Parque Nacional de Doñana.

Pero es al sur de Huelva donde se hallan las puertas de Doñana, del gran parque nacional del sur, cuyos costados lamen las aguas de un moribundo río que ya presagia su final cuando coletea frente a las playas de Bonanza y Sanlúcar de Barrameda.

En esos caminos, frente a los pinares del parque, el sol al atardecer se hace grande como una bola de fuego. Spielberg rodó aquí, en otoño de 1986, las puestas incendiadas de la película El Imperio del Sol. Muchos de estos días aún vienen caminantes de todos los lugares para sentarse a la vereda de la marisma a esperar que el sol se esconda entre las faldas del océano.

…..oOo…..

~ por albherto en febrero 1, 2014.

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